TOCA MOVERSE

Revisando newsletters de asociaciones americanas especializadas en salud esta semana me he encontrado dos nuevas y, buenas razones, más por las que hacer algún tipo de ejercicio, es sumamente necesario.

Una hora de ejercicio al día, sea cual sea, tendría que estar apuntado en nuestras agendas como prioridad máxima a la hora de organizarnos el día.

Sí, ya sé…tenemos una vida muy ajetreada, el día no tiene horas para todo lo que tenemos previsto, la casa, los niños, el trabajo…Además de que, empezar a hacer ejercicio cuando no tienes hábito, es una empresa titánica. Ya, ya lo sé. Pero es que está en juego nuestra salud.

Es cuestión de dar prioridad al deporte, de buscar un hueco en la agenda, de concienciarnos que la primera semana será dura, pero tenemos que saber también que cada vez nos iremos encontrando mejor. Es cuestión de coger el hábito que según los expertos nos llevará 21 días. 

Aquí van las nuevas  razones

1 En mujeres mayores: la actividad física puede ayudarte a vivir más

En el estudio publicado en Circulation, la revista de la Sociedad Americana del Corazón donde participaron mas de 17,000 mujeres con una media de edad de 72 años a las que se hizo un seguimiento desde el 2011 al 2015. Los investigadores encontraron que:

  • Una Actividad física de intensidad por encima de moderada a vigorosa (como caminar a paso ligero) estaba asociada con aproximadamente un 60 por ciento a 70 por ciento menos de riesgo de muerte al final del estudio entre las mujeres más activas, en comparación con las menos activas.
  • Una actividad ligera o hábitos más sedentarios no se asoció de forma independiente con el riesgo de muerte al final del estudio. pero eso no puede negar los beneficios de la actividad ligera para otros resultados de salud.

Fuente: American Heart Association

2 El ejercicio nos protege la vista.

Un nuevo estudio sugiere que la actividad física de moderada a vigorosa puede reducir el riesgo de glaucoma hasta en un 73 por ciento

Algunos estudios recientes han demostrado que los hábitos de vida (incluyendo los niveles de actividad física), pueden influir en la presión del ojo y aumentar el factor de riesgo de  glaucoma.

En el estudio se ha medido la actividad física en términos de velocidad de paseo y número de pasos por minuto  en un podómetro y se definió 7.000 pasos al día como actividad física moderada a vigorosa.

Los investigadores descubrieron que por cada 10 unidades de aumento en la velocidad de paseo  el riesgo de glaucoma disminuía un 6% y por cada 10 minutos de aumento en esta actividad por semana, el riesgo  descendía un 25%

fuente: ScienceDaily

 

 

 

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