FELIZ NAVIDAD Y CON SALUD MEJOR

Acabo de escuchar la entrevista que, Inmaculada Jabato, presentadora del programa Atentamente de Canal sur Radio me hizo la semana pasada.   A lo largo de la conversación surgió el tema, tan de actualidad en estas fechas, de cómo evitar los grandes atracones en las comidas y cenas de navidad.

Pues bien, quizá la clave esté en cambiar la perspectiva o la mentalidad con que vamos a estas comidas. En vez de pensar que vamos a disfrutar de la comida, comiendo como si no hubiera un mañana, podemos centrarnos en disfrutar de la comida, disfrutando del entorno, del ambiente que rodea la Navidad, los amigos que incluso viviendo en la misma ciudad no vemos por las circunstancias de la vida, la familia que ha llegado de distintos puntos de España e incluso del mundo para compartir con nosotros estos momentos.

Quiero desarrollar esta idea e imaginarme una cena de nochebuena o una comida de Navidad en una casa cualquiera.

Siempre hay un anfitrión, suelen ser los abuelos, que intentan reunir al mayor número de hijos y nietos a su alrededor.

Unos días antes los WhatsApp del grupo de la familia echan humo… cómo nos organizamos, quien lleva los langostinos, y el queso y el jamón, el vino, los dulces, la carne… todo gira en torno a esto, que no falte de ”ná.”

Desperdiciamos esos días de estar con la familia agobiados en los centros comerciales comprando y comprando para que el momento de la cena o comida sea pletórico. Pero… Tenemos a nuestros nietos, hermanos, tíos, abuelos personas queridas y a las que vemos en contadas ocasiones cerca y… hay más aparte de las compras. Disfrutar de su compañía cada minuto, otras cosas que hacer, que planificar.na mañana de frio y sol visitando belenes o puestecillos navideños. Una tarde de columpios con los nietos, encargar al más joven de la casa la lista de reproducción de música con villancicos canciones de ahora y de entonces, preparar entre todos uno video escaneando las fotos familiares que los abuelos tienen en un cajón o recopiladas de los archivos de nuestros aparatos electrónicos, recopilar un set de juegos para toda la familia, pictionari, cartas, películas monopoli…. Lo que se nos ocurra para disfrutar de una velada o tarde con los más queridos sin tener que recurrir al consumo masivo de polvorones, turrones, peladillas y licores.

Para que podáis centraros en disfrutar de la compañía y desviar el foco de atención de la comida os dejo alguna sugerencia de menú de fiesta.

Podemos empezar claro está con los entrantes, en los que un poquito de jamón, queso y langostinos está siempre presente, pero podemos colar también por la banda una alcachofitas, unos espárragos blancos tal cual, adornados con hilos de huevo alrededor para presentarlos bonito o unos rodajas de calabacín con queso gratinadas. Los tomatitos cherri también dan mucho juego.

No hay que complicarse mucho en las elaboraciones si nos esmeramos en la presentación.  En el momento de la presentación tenemos a la familia que puede participar en ella, así el trabajo se reparte y se comparte.

Como plato principal lo típico es el pavo o pollo relleno. Este se suele preparar el día de antes, se deja relleno y macerando en una preparación de hiervas y especias para que esté para chuparse los dedos. Es una buena opción, un ave asada al horno tiene poca grasa (es mejor al comer apartar la piel). Aquí yo prestaría atención al relleno, lo podemos rellenar con verduras setas y manzana  o calabaza y frutas secas y dejar los rellenos de beicon, tocino y otras carnes más grasas.

El plato principal lo podemos acompañar de unas patatas asadas y unas verduras. Si le queremos dar un toque exótico tenemos por ejemplo una col lombarda especiada con manzana.

Y para finalizar el postre podemos hacer una macedonia de fruta. Suena simple verdad?. Pero si la presentamos en la carcasa de la piña que hemos usado y acompañada de un cuenco de yogur natural con miel y frutos secos o rojos para que, una vez servida en los cuencos, lo pongamos por encima, el postre es otra cosa.

ES tiempo ahora de  la sobremesa, para mí,  la parte más peligrosa, donde una vez que hemos comido, y bien, se pone en la mesa todo el arsenal de dulces y licores.

¿Porqué no algo que nos ayude a hacer la digestión?

Una infusión caliente de pimienta, canela y jengibre, un vino caliente especiado o una sidra caliente con naranja…

Y podemos aprovechar para ver el video familiar o sacar los juegos que hemos preparado con antelación y poder reírnos un rato todos juntos.

En fin ESPÍRITU NAVIDEÑO 100%,

Si queréis escuchar la entrevista completa la teneis aquí

ESPERO QUE DISFRUTÉIS DE UNAS FELICES FIESTAS EN COMPAÑÍA DE VUESTROS SERES QUERIDOS

Si te ha gustado, comparte!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar